La guía Bougie (también conocida como introductor de tubo endotraqueal o guía de Eschmann) es un dispositivo auxiliar de rescate sumamente efectivo y fácil de usar, diseñado específicamente para facilitar la intubación en situaciones de laringoscopia difícil.Físicamente, consiste en un dispositivo semirrígido de aproximadamente 60 cm de longitud que cuenta con un extremo distal angulado a unos 60° (conocido clínicamente como punta en “curva de Coude”). Su gran valor radica en que es una herramienta de confirmación táctil, lo que significa que le permite al operador saber con certeza si está en la tráquea antes de deslizar el tubo endotraqueal, algo de vital importancia cuando las cuerdas vocales no son visibles.
¿Cuándo se debe usar una guía Bougie?
La principal indicación del Bougie ocurre cuando realizas una laringoscopia directa y te encuentras con una vía aérea difícil según la escala de Cormack-Lehane:
- Cormack Grado III: Solo se visualiza la epiglotis, pero no las cuerdas vocales.
- Cormack Grado IV: No se visualiza ninguna estructura laríngea (ni siquiera la epiglotis).
Técnica de Uso Paso a Paso
Para usar el Bougie de forma segura y eficaz en una intubación, se sigue un protocolo clínico muy bien establecido:
1. Laringoscopia inicial y alineación
El operador realiza la laringoscopia directa o videolaringoscopia convencional para intentar exponer la glotis. Si al llegar a la visualización máxima se constata un Cormack-Lehane Grado III o IV, se toma la decisión de utilizar el Bougie como facilitador.
2. Inserción con la punta hacia arriba (anterior)
Se sostiene el Bougie con la mano dominante y se introduce en la cavidad oral. Es indispensable que el extremo distal angulado de 60° apunte hacia arriba (dirección anterior). Esto permite que el dispositivo se deslice de manera natural pegado a la pared posterior de la epiglotis, buscando la entrada de la laringe.
3. Avance y Confirmación Táctil (La clave del procedimiento)
A medida que avanzas el Bougie suavemente “a ciegas” por debajo de la epiglotis, debes concentrar tu atención en las manos para percibir las sensaciones táctiles. La tráquea y el esófago se comportan de formas completamente distintas al tacto:
- Confirmación traqueal (Correcto): Si el Bougie entra en la tráquea, sentirás un característico “resalto” o vibración táctil (clics traqueales) a medida que la punta angulada roza consecutivamente los anillos cartilaginosos de la tráquea. Además, al avanzar el dispositivo unos 35-45 cm, sentirás un “tope” claro (hold-up) cuando la punta llega a los bronquios principales o la carina.
- Falsa ruta esofágica (Incorrecto): Si el Bougie ingresa al esófago, el deslizamiento se sentirá completamente suave, blando y sin ningún tipo de resistencia o vibración. Asimismo, el Bougie avanzará de forma indefinida sin encontrar ningún tope. Si esto ocurre, se debe retirar el dispositivo y reintentar la maniobra.
4. Enhebrado del Tubo Endotraqueal (Railroading)
Una vez que has confirmado mediante el “resalto” táctil que el Bougie está firmemente en la tráquea:
- Mantén el laringoscopio en su sitio: No retires la pala del laringoscopio; esta sigue sosteniendo la lengua y los tejidos blandos para dar espacio al tubo.
- Enhebra el tubo: Un asistente toma el extremo proximal del Bougie e introduce el tubo endotraqueal (previamente lubricado por dentro) deslizándolo sobre la guía, como si fuera un riel de tren.
5. Progresión del tubo y rotación de seguridad
El operador desliza el tubo endotraqueal a través del Bougie hacia la tráquea.
- Tip práctico: Es muy frecuente que al avanzar el tubo, el bisel de plástico choque y se trabe contra las estructuras laríngeas (especialmente los cartílagos aritenoides). Si sientes resistencia, no empujes con fuerza. Simplemente gira el tubo 90 grados en sentido antihorario para reorientar el bisel y deslízalo suavemente.
6. Retirada de la guía y ventilación
Una vez que el tubo endotraqueal ha pasado la distancia adecuada (habitualmente entre 20 y 24 cm en la arcada dentaria inferior), el operador sostiene firmemente el tubo con una mano a nivel de la boca y, con la otra mano, retira con suavidad la guía Bougie hacia afuera.
Finalmente, se infla el balón de neumotaponamiento y se procede de inmediato al protocolo estricto de confirmación (auscultación en 5 puntos comenzando por el epigastrio, seguido por capnografía) para asegurar que la vía aérea ha quedado perfectamente sellada.
Fuente

Graduado en Lic. Kinesiología y Fisiatría (UBA). Especialista en rehabilitación cardio respiratoria (Fundación Favaloro). Compartiendo conocimiento basado en la evidencia de manera accesible.